23 octubre 2014

LOS 3 VEHÍCULOS DE LA REALIZACIÓN DEL SER


Simplemente doy mi confesión de que yo no soy el cuerpo, ni la mente, ni el mundo de los fenómenos, que Yo soy inteligencia pura, realidad absoluta, sat-chit-ananda, mente divina, no-nacido, vacuidad.
Cuando utilizo las palabras "Yo soy", no me refiero a Robert. Me refiero a "Yo soy el que soy", omnipresencia, el infinito. 

Una pregunta que la mayoría de la gente sigue haciendo una y otra vez es: "¿Qué puedo hacer para resolver mis problemas? ¿Me puede dar alguna afirmación, un mantra, una meditación, ejercicios de respiración, algo que pueda usar?"
Estas cosas tienen su lugar, pero no te despiertan a tu verdadero ser.
En todas las más elevadas escrituras se ha escrito que el camino del Advaita Vedanta o Jnana Marga es sólo para las almas maduras. 
¿Qué significa esto?
Es para aquellos que en una vida anterior ya han practicado sadhana, ejercicios de respiración, técnicas de yoga, etc, y ahora están listos para despertar a través de este tipo de enseñanza.
Las escrituras budistas declaran que aquellos que quieren hacer yoga o ejercicios de respiración son aquellos que están apegados al mundo, los que creen que el mundo es real y que sienten la atracción del mundo. Quieren usar todo tipo de trucos para liberarse de sus problemas pero no para ser totalmente libres.

Entonces, ¿qué enseña el Jnana Marga?
Enseñamos simplemente esto:
-No aceptes nada a menos que puedas demostrarlo.
-No creas en nada a menos que puedas utilizarlo por ti mismo, y puedas ver que es verdad.

Hacer afirmaciones, mantras, ejercicios de yoga y demás, no te despertarán. Empieza desde el principio. Sólo tienes que admitirte a ti mismo que existes. Esta es la verdad. Tú existes, ¿no? Así que te dices a ti mismo: "Yo existo. Lo sé a ciencia cierta. Existo. Existo. Eso es todo lo que sé. Soy ignorante de todo lo demás, pero sé que existo porque aquí estoy". Y, mientras sigues diciéndote esto a ti mismo, "yo existo", empiezas a poner más espacio entre "yo" y "existo". "Yo... existo". Decid esto a vosotros mismos: "Yo... existo, yo... existo".

Si haces esto correctamente pronto descubrirás que "yo" y "existo" son dos palabras separadas.
Tienes que preguntarte a ti mismo, reflexionar, "¿Quién es este yo que existe? ¿Qué es yo?"
Nunca des una respuesta. Vendrá a ti por sí sola.
Cuando has dormido y te despiertas dices: "Yo dormía". 
Cuando has soñado dices: "Yo he tenido un sueño"
Y cuando estás despierto, dices: "Yo estoy despierto"
Pero ese "yo" siempre está ahí.
Comienzas a indagar dentro de ti mismo: "¿Qué es este yo que existe en todo momento? Existe cuando estoy dormido, cuando estoy despierto, cuando sueño. ¿Quién es este yo?".
Y ahora la indagación comienza. "¿De dónde viene este yo? ¿De dónde proviene el yo?" Te preguntas a ti mismo.
Las respuestas están dentro de ti. Y sigues preguntándote a ti mismo una y otra vez, "¿De dónde proviene el yo? ¿De dónde viene el yo?" O, "¿Quién soy yo?".

El yo es el primer pronombre, y cada pensamiento que tienes en el mundo es agregado al yo. Es secundario.
Todo lo que tengas que decir acerca de ti mismo tiene el yo incorporado. Todo en el mundo trata de ti. (Yo) voy al cine. (Yo) voy a la bolera. (Yo) tengo ganas de llorar. (Yo) me siento muy mal. (Yo) me siento estupendamente. (Yo) me siento enfermo. (Yo) me siento bien. Siempre hay un yo, yo, yo, ¿Qué es este yo?
Todo se agrega al yo. Posteriormente, cuando el yo es aniquilado, todo lo demás es aniquilado y los problemas han terminado. Todos los pensamientos se van con el yo.

Entonces no hay una respuesta para "¿Quién soy yo?". 
Cuando alcances la respuesta habrá vacuidad, un vacío.
Pero no es un vacío como piensas. No es la vacuidad como piensas. A falta de una palabra, mejor se le puede llamar santidad, nirvana, sat-chit-ananda, consciencia bienaventuranza, realidad absoluta. No importa el nombre que le damos. Serás eso, y no habrá ninguna explicación. Simplemente te convertirás en eso, y sentirás una paz profunda que nunca antes habías sentido. Sentirás una felicidad incondicional. Tratarás de explicártelo a ti mismo y a tus amigos, pero no se puede, porque lo finito no puede comprender lo infinito. No hay palabras.

Ese es el método que utilizas, la auto-indagación. Sigues al yo-pensamiento hasta su origen. ¿Cuánto tiempo se tarda? Depende de ti mismo.
Por ejemplo, si dices: "Bueno hoy voy a practicar el yo pensamiento, luego voy a ver una película, luego voy a ir a jugar a los bolos, luego voy a ver la televisión, además mañana voy a hacer lo mismo". Por supuesto, ¿qué ocurrirá en un caso así? Muy poco, pero si pones tu energía en ello, y practicas cada vez que puedas, y pones esto prioritario en tu vida, verás resultados sorprendentes. Pero tienes que ponerlo en primer lugar en tu vida.

Piensa ahora mismo, ¿qué es lo primero en tu vida? 
No me lo digas, sólo piénsalo. ¿Qué es lo primero en tu vida? 
¿Puedes llevarlo contigo cuando mueras?
Vives en un mundo de cambio constante, lo único permanente en la vida es el cambio. Todas las circunstancias cambian. Sólo la verdad es real, y la verdad es no-personal. Tienes que encontrarla (sentirla) por ti mismo.

Para el sincero devoto o estudiante pondrá esto lo primero en su vida, y entonces comenzarás a ver resultados. Pero si aún estás preocupado y temeroso por algo, y piensas que otros deberes son lo primero, entonces tienes que trabajar en ti mismo.
Por eso, con gran compasión, te doy algunas cosas que puedes hacer antes de llegar a la auto-realización.
Justo antes de llegar a ser auto-realizado empiezas a sentir ciertas cosas. Y esas son los cuatro principios. Eso viene a ti de forma automática. Pero tienes que tomar consciencia de estos principios al despertar. No puedes pensar en ellos en tu tiempo libre. Sino que de alguna manera tienes que persuadir a la mente. Tienes que convencer a tu mente para que piense en los cuatro principios tan pronto como abres los ojos por la mañana.
Así que tienes dos cosas que hacer. Cuando abras los ojos puedes o bien preguntarte, "¿De dónde vino el yo? ¿Quién soy yo que dormí anoche? ¿Quién soy yo que acaba de despertar? ¿Quién soy yo que existe ahora?". O puedes pensar en los cuatro principios.
Lo que sea conveniente para ti. Pero, por supuesto, si deseas la auto-realización, y quieres llegar a ser libre, libre del océano del samsara, la mundanalidad y llegar a ser feliz, entonces depende de ti. 
Puedo compartir estas cosas contigo, pero no puedo hacer que las hagas. Puedo llevarte a la mina de oro, pero tienes que hacer tu propia excavación.
¿Qué es entonces lo primero en tu vida? 
Sea lo que sea que venga primero en tu vida, en eso es en lo que te conviertes.
Al final vas a tener que abandonar tu cuerpo, tus pensamientos, tus posesiones, tus seres queridos. Todo, al final, va a ser abandonado. Así que la persona sabia busca la verdad ahora, y trata de ser libre ahora.
Así que veamos los cuatro principios, porque son muy importantes.
Lo que hacemos aquí es tratar de que elimines tu ego para que no quedes atrapado en el mundo.
Esa es la única manera de ser feliz, verdaderamente feliz, y ser auto-realizado. Por ello, repetir una y otra vez los cuatro principios, es muy importante para que así puedas empapar profundamente tu mente subconsciente, y puedas convertirte en una encarnación viviente de esta verdad.

LOS 4 PRINCIPIOS DE LA REALIZACIÓN DEL SER DE LA NOBLE SABIDURÍA

¿Cómo puede uno saber cuando está cerca de la auto-realización? ¿Cómo puede uno saber cuando está a punto de ser auto-realizado?

1. PRINCIPIO NÚMERO UNO:
Tienes un sentimiento, la total comprensión de que todo lo que ves, todo en el universo, en el mundo, emana de tu mente. 
En otras palabras, sientes esto. No tienes que pensar en ello, o tratar de provocarlo. Viene por sí mismo. Se convierte en una parte de ti. La comprensión de que todo lo que ves, el universo, las personas, los gusanos, los insectos, el reino mineral, el reino vegetal, tu cuerpo, tu mente, todo lo que aparece, es una manifestación de tu mente. Tienes que tener ese sentimiento, esa profunda comprensión, sin pretenderlo.
Entonces te preguntas, "¿En qué pienso todo el día?"
Por supuesto, si tienes miedo de algo, si estás preocupado, si crees que algo anda mal en alguna parte, si piensas que estás sufriendo por una pérdida, o limitación, o enfermedad o cualquier cosa, entonces estás fuera de ello por completo, porque no estás comprendiendo que todas estas cosas son simplemente una manifestación de tu propia mente.
Y si estás preocupado por estas cosas, te estás apegando a la falsa imaginación. Has estado apegado a la energía del hábito durante muchos años, y todos esos apegos y creencias provienen de la energía del hábito.
Es como ver un programa de televisión y te identificas con uno de los personajes, cuando sabes que ni siquiera estás en la televisión. Pero crees que eres uno de los personajes de la serie de televisión. Lo mismo sucede con el mundo. No te involucres. No identifiques tu cuerpo con tu Ser. Son diferentes. Tu cuerpo no es tu Ser.

Por lo tanto, el primer principio para ver lo cerca que estás de la auto-realización es: No sientes que te estás identificando con el mundo. Estás separado y te sientes feliz, porque tu estado natural es la felicidad pura. Una vez que te identificas con las cosas del mundo, lo estropeas. La felicidad desaparece, se disipa. Pero cuando estás separado de las cosas mundanas la felicidad es automática, hermosa, felicidad pura. Viene por sí misma.

2. PRINCIPIO NÚMERO DOS:
Tienes que tener un fuerte sentimiento, una comprensión profunda, de que eres no-nacido. Tú no has nacido, no experimentas una vida, y no desapareces, no mueres. Tienes que sentir esto.
¿Te das cuenta lo que esto significa? No hay una causa para tu existencia. No hay una causa para tu sufrimiento. No hay una causa para tus problemas.
Algunos de ustedes creen en la causa y el efecto. Esto es cierto en el mundo relativo (la identificación con la mente), pero en el mundo de la realidad (el Ser) no hay una causa. Nada ha sido hecho jamás. Nada ha sido creado jamás. No hay creación. Sé que es difícil de comprender.
¿Cómo puedo yo existir si no he nacido, no tengo vida y no desaparezco en la vejez?
Tú existes como Yo-soy, siempre has existido y siempre existirás. Tú existes como inteligencia pura, como realidad absoluta. Esa es tu verdadera naturaleza. Tú existes como sat-chit-ananda. Existes como consciencia bienaventuranza, pero existes. Existes como vacuidad, como nirvana, pero existes. Así que no te preocupes de ser no-existente.
Pero no existes como el cuerpo. No existes como persona, lugar o cosa (es una ilusión mental). 
¿Sientes eso? Si tienes un fuerte sentimiento acerca de eso, entonces estás cerca de la auto-realización.

3. PRINCIPIO NÚMERO TRES:
Tú eres consciente y tienes un profundo conocimiento de la no egoidad de todas las cosas (nada tiene ego). No estoy hablando sólo de los seres sintientes, estoy hablando del reino mineral, el reino vegetal, el reino animal, el reino humano. Nada tiene un ego. No hay ego. ¿Y te das cuenta de lo que esto significa? Significa que todo es sagrado. Todo es Dios.
Solo cuando el ego viene, Dios desaparece.
Todo se convierte en Dios. Tienes veneración por todo. Cuando no hay ego, tienes veneración por todo el mundo y todas las cosas.
Así que tienes que ser consciente de la no egoidad de todas las cosas. Los animales no tienen ego, los minerales no tienen ego, los vegetales no tienen ego, y los humanos no tienen ego. No hay una causa, por lo que no puede haber un efecto. Sólo hay consciencia divina, y todo se convierte en la consciencia divina. Así que si miras a tu prójimo y a los animales y todo lo demás como siendo sin ego, los verás como a tu Ser. ¿No puedes verlo?
Es el ego lo que causa separación. Cuando estoy lleno de ego, me hago fuerte dentro de mí. Me vuelvo totalmente separado.
Debes amarte a ti mismo, pero ¿de qué yo estamos hablando? 
No estamos hablando de tu yo-cuerpo, porque éste va y viene. Estamos hablando de tu Ser permanente que siempre ha estado aquí. Y tu Ser permanente es yo, es usted, es el mundo, es el universo, es todo, eso es tu Ser permanente, no egoidad. Ese es el único momento en que puedes amar a tus semejantes, cuando no tienes ego. Así es como puedes saber donde estás, si estás cerca de la auto-realización.

4. PRINCIPIO NÚMERO CUATRO:
Tienes una comprensión profunda, un sentimiento profundo de lo que es realmente la auto-realización de la noble sabiduría.
¿Qué es la Realización del Ser de la Noble Sabiduría para ti?
Nunca puedes saberlo tratando de averiguar lo que es, porque es la realidad absoluta. Sólo puedes saberlo averiguando lo que no es.
Así que dices: "No es mi cuerpo, no es mi mente, no es mis órganos, no es mi pensamiento, no es mi mundo, no es mi universo, no es los animales, o los árboles, o la luna, o el sol, o las estrellas, no es ninguna de esas cosas". Cuando has pasado por todo y no queda nada, eso es lo que es; nada, vacuidad, nirvana, la unicidad última.

LOS 3 VEHÍCULOS DE LA REALIZACIÓN DEL SER:

Hay tres métodos que usamos para que nos ayuden en el camino, de este modo podemos darnos cuenta de lo que estábamos hablando antes.

1. PRIMER MÉTODO:
Es la auto-entrega, cuando nos entregarnos completamente al Ser (a Dios).
Pero esto es difícil de hacer para la mayoría de la gente. Parece fácil, pero no lo es. 
Esto significa que no tienes vida propia. Entregas completa y totalmente todo a Dios. Cada parte de tu vida va a Dios. "No mi voluntad, sino la tuya". Eso es devoción, bhakti
Una vez más, parece fácil para algunas personas, pero no lo es cuando te adentras en ello, porque significa que cada decisión que tengas que hacer queda en manos de Dios. Entregas tu mente a Dios, total, completa y absolutamente. Y eso te lleva a la auto-realización.

2. SEGUNDO MÉTODO:
Es la atención plena (mindfulness), cuando somos el testigo. Observándote a ti mismo continuamente. Observando tus pensamientos. Observando tus acciones. Sentándote en meditación y observando lo que ocurre en tu mente. No trates de cambiar o corregir nada. Sólo observar. Siendo el testigo de tus pensamientos en la meditación, y de tus acciones en el estado de vigilia.

3. TERCER MÉTODO:
Es la auto-indagación.
Pregúntate: "¿A quién vienen estos problemas? ¿A quién viene este karma? ¿A quién viene este sufrimiento? ¿Viene a mí? Bien, ¿qué es mí? Yo soy mí. ¿Quién soy yo? ¿De dónde viene el yo?" Y sigue al yo hacia su fuente.

Puedes utilizar cualquiera de los tres métodos, el que más te convenga. Pero si quieres ser libre, trabaja en ti mismo, no desperdicies tu vida con frivolidades.
Esto no significa que tienes que dejar de ir al cine o a trabajar, ni nada. No dejas de hacer nada. Simplemente que seas consciente de lo que estás haciendo. Te conviertes en un ser consciente. Te vuelves consciente de tus acciones. Te conviertes en amoroso, compasivo, amable con todas las personas. Dejas de estar pendiente por ser el número uno. La mayoría de nosotros dice: "El número uno. Soy el número uno". Olvídalo. Así es como sufres, eso es ego.

Cuando dejas de pensar acerca de ti mismo, y empiezas a reflexionar en ti mismo, sin embargo tú mismo te vuelves omnipresente. Eso significa que estás pensando en los demás como tú mismo. Así que si cualquier ser humano sufre, tú sufres también.
Pero de alguna manera nos diferenciamos del budismo, no mucho, pero un poco. Porque el bodhisattva dice que no alcanzará la realización hasta que todos los demás se realicen. Pero entonces tienen un bodhisattva superior llamado el Arhat. Es como el Avadhut en el hinduismo, que se convierte en auto-realizado, por sí mismo, porque comprende que su Ser es el Ser de todo. Y eso es lo que aceptamos. 
En otras palabras, si quieres ayudar a tus semejantes, si quieres hacer de este mundo un mundo mejor en el que vivir, encuéntrate a ti mismo primero, y todo lo demás se cuidará de sí mismo.

Robert Adams (Advaita)